“Al final, el anuncio de que las Malvinas estaban llamadas a ser una nueva reserva petrolera del nivel de Arabia Saudí, no era para tanto. Las prospecciones de la petrolera británica Desire, que a finales de febrero reavivó el conflicto entre Reino Unido y Argentina por el control del archipiélago al adelantar que iba a explorar yacimientos submarinos con una capacidad estimada de 60.000 millones de barriles de crudo, han demostrado que el petróleo es de poca calidad, no hay tanto como se estimaba y, encima, su extracción presenta serios problemas técnicos. Una noticia que ha desplomado a la mitad las acciones de Desire en la Bolsa de Londres”.
(Via ELPAIS.com – RSS – Última Hora.)